REFLEXIÓN BLOQUE 3
La Literatura a lo largo de la historia, ha
tenido sus altibajos, y por supuesto sus modas. Es importante saber cual era la
situación histórica del momento.
Así
observamos que en la Edad Media, en paralelo al
sentir de la sociedad de la época, se escribe una literatura intimista y
basada en aventuras bélicas, una literatura por otro lado muy exclusiva, para
la nobleza y el clero, que eran los estamentos privilegiados. La gran mayoría
de personas en esa época apenas sabía leer. De ahí también la propagación de
los cantares de gesta, como el Poema de Mío Cid, de tradición oral y una de las
obras más antiguas del romance castellano.
La Celestina de Fernando de Rojas, me
parece una obra cumbre, muy adaptable para primaria, podemos trabajar el
lenguaje de la época e intentar hacer un diccionario de sinónimos de palabras
más significativas. O incluso en este fragmento, vemos la descripción de
Melibea, que hace Calixto su enamorado y nos da pie para trabajar las
descripciones físicas.
La Celestina. Auto I. (1470-1541)
CALISTO.- Pues, por que hayas
placer, yo lo figuraré por partes mucho por extenso.
SEMPRONIO.- ¡Duelos tenemos! Esto
es tras lo que yo andaba. De pasarse habrá ya esta importunidad.
CALISTO.-
Comienzo por los cabellos. ¿Ves tú las madejas del oro delgado que hilan en
Arabia? Más lindos son y no resplandecen menos. Su longura hasta el postrero
asiento de sus pies, después crinados y atados con la delgada cuerda, como ella
se los pone, no ha más menester para convertir los hombres en piedras.
SEMPRONIO.- Más en asnos.
CALISTO.- ¿Qué dices?
SEMPRONIO.- Dije que esos tales
no serían cerdas de asno.
CALISTO.- ¡Ved qué torpe y qué
comparación!
SEMPRONIO.- ¿Tú cuerdo?
CALISTO.- Los ojos verdes
rasgados, las pestañas luengas, las cejas delgadas y alzadas, la nariz mediana,
la boca pequeña, los dientes menudos y blancos, los labios colorados y
grosezuelos, el torno del rostro poco más luengo que redondo, el pecho alto, la
redondez y forma de las pequeñas tetas, ¿quién te la podría figurar? ¡Que se
despereza el hombre cuando las mira! La tez lisa, lustrosa, el cuero suyo
oscurece la nieve, la color mezclada, cual ella la escogió para sí.
SEMPRONIO.- ¡En sus trece está
este necio!
CALISTO.- Las manos pequeñas en
mediana manera, de dulce carne acompañadas; los dedos luengos; las uñas en
ellos largas y coloradas, que parecen rubíes entre perlas. Aquella proporción,
que ver yo no pude, no sin duda, por el bulto de fuera juzgo incomparablemente
ser mejor que la que Paris juzgó entre las tres deesas.
CALISTO.- Cuan brevemente pude.
SEMPRONIO.- Puesto que sea todo
eso verdad, por ser tú hombre eres más digno.
CALISTO.- ¿En qué?
SEMPRONIO.- ¿En qué? Ella es
imperfecta, por el cual defecto desea y apetece a ti y a otro menor que tú. ¿No
has leído el filósofo do dice «así como la materia apetece a la forma, así la
mujer al varón»?
CALISTO.- ¡Oh triste!, y ¿cuándo
veré yo eso entre mí y Melibea?
SEMPRONIO.- Posible es, y aunque
la aborrezcas cuanto ahora la amas, podrá ser alcanzándola y viéndola con otros
ojos libres del engaño en que ahora estás.
CALISTO.- ¿Con qué ojos?
SEMPRONIO.- Con ojos claros.
CALISTO.- Y ahora, ¿con qué la
veo?
SEMPRONIO.- Con ojos de alinde,
con que lo poco parece mucho y lo pequeño grande. Y por que no te desesperes,
yo quiero tomar esta empresa de cumplir tu deseo.
CALISTO.- ¡Oh, Dios te dé lo que
deseas, que glorioso me es oírte aunque no espero que lo has de hacer!
SEMPRONIO.- Antes lo haré cierto.
CALISTO.- Dios te consuele. El
jubón de brocado que ayer vestí, Sempronio, vístelo tú.
SEMPRONIO.- Prospérete Dios por
éste y por muchos más que me darás. De la burla yo me llevo lo mejor. Con todo,
si de estos aguijones me da, traérsela he hasta la cama. ¡Bueno ando! Hácelo
esto que me dio mi amo, que sin merced imposible es obrarse bien ninguna cosa.
CALISTO.- No seas ahora
negligente.
SEMPRONIO.- No lo seas tú, que
imposible es hacer siervo diligente el amo perezoso.
CALISTO.- ¿Cómo has pensado de
hacer esta piedad?
SEMPRONIO.- Yo te lo diré. Días
ha grandes que conozco en fin de esta vecindad una vieja barbuda que se dice
Celestina, hechicera, astuta, sagaz en cuantas maldades hay. Entiendo que pasan
de cinco mil virgos los que se han hecho y deshecho por su autoridad en esta
ciudad. A las duras peñas promoverá y provocará a lujuria si quiere.
CALISTO.- ¿Podríala yo hablar?
SEMPRONIO.- Yo te la traeré hasta
acá. Por eso, aparéjate, sele gracioso, sele franco, estudia, mientras voy yo a
le decir tu pena tan bien como ella te dará el remedio.
CALISTO.- ¿Y tardas?
SEMPRONIO.- Ya voy; quede Dios
contigo.
CALISTO.- Y contigo vaya. ¡Oh
todopoderoso, perdurable Dios!, Tú que guías los perdidos y los reyes
orientales por el estrella precedente a Belén trajiste y en su patria los
redujiste, humilmente te ruego que guíes a mi Sempronio, en manera que
convierta mi pena y tristeza en gozo, y yo, indigno, merezca venir en el
deseado fin.
Podemos
hablar de un renacimiento literario, al
igual que ocurriera en el arte, con representantes de la talla de Miguel de Cervantes,
con su obra Don Quijote de la Mancha (a caballo entre renacimiento y barroco) y
una profunda literatura mística y universal de Santa Teresa o San Juan de la
Cruz.
Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.
Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí:
cuando el corazón le di
puso en él este letrero,
que muero porque no muero.
Esta divina prisión,
del amor en que yo vivo,
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.
¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.
Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza;
muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.
Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me resta,
para ganarte perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.
Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva:
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.
Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es el perderte a ti,
para merecer ganarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.
Hay una visita teatralizada en el Madrid de
las letras, donde los clásicos como Góngora, Lope de vega, aparecen representados en sainetes o representados
en momentos singulares de su propia vida. Para los niños es muy enriquecedor,
porque además los sitúa físicamente en la zona e incluso en la propia vivienda
de estos famosos escritores.
Haciendo balance de las diversas obras literarias
que hemos leído a lo largo de BUP y COU. Verdaderamente era un recorrido
histórico - cronológico por la literatura. Una extensa
muestra de la literatura a lo largo de B.U.P.:
“Lazarillo de
Tormes” Anónimo
“La celestina” de
Fernando de Rojas
“San Manuel Bueno
Mártir” de Miguel de Unamuno.
“Don
Álvaro o la fuerza del sino” del romántico Duque de Rivas
“La
colmena” de Camilo José Cela
“Nada” de Carmen Laforet
“Tres
Sombreros de copa” de Miguel Mihura
“Beltenebros”
de Antonio Muñoz Molina (1.989), novedad literaria en aquel momento, que
cursaba C.O.U.
En lo referente al apartado 3 de
actividades lúdicas, lo podemos comprobar en la actividad de este bloque
centrada en el Quijote. Aunque podemos encontrar en CEIP Ciudad de Roma de
Madrid, gran variedad de actividades y talleres de semanas culturales.
Durante
mis prácticas he podido comprobar que las semanas culturales, son muy
enriquecedoras.
He
participado en una de sensibilización con Primaria y todo el balance es
positivo.
Los
alumnos participan emocionados en las actividades. Son actividades de todo
tipo, literarias, matemáticas, físicas, plásticas e incluso gastronómicas.
El
proyecto es a gran escala, a nivel de centro, durante esos días no hay otro
tema de conversación, charlas, exposiciones, videos, concursos, gymkanas…
Hay
visitas interesantes de profesionales o de alguna persona que quiera presentar
un testimonio interesante al respecto.
También
es muy instructiva la excursión o visita a algún museo, localidad o lugar
relacionado con nuestra semana cultural.
Involucrar
a los familiares es también una manera de llevar a casa, la curiosidad por el
tema objeto de estudio. Los padres
suelen participar bastante y es una oportunidad de conocer un poco más el
entorno familiar de los alumnos.
Otro
ejemplo de actividad para trabajar una
obra literaria o su autor, es a través
de websquest, podemos ver alguna en:
Además de otras actividades para hacer en primaria.
Además
del recorrido histórico por la literatura, de aprender a aplicar semanas
culturales en primaria, presento fragmentos de dos obras que me gustan mucho. Y
este enlace de un autor teatral, cargado de humor como Enrique
Jardiel Poncela y su obra “Los
habitantes de la casa deshabitada”,
Dibujo
realizado por el propio escritor.
En esta página
puedes encontrar curiosidades de la vida y personalidad del autor, así como sus
mejores obras.
http://jardielponcela.blogspot.com.es/2009/01/su-obra.html


Está muy bien.
ResponderEliminarEsta genial tu articulo. Buenas fotos. No he leído la Celestina pero me encantaría leerlo!!!
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